Escritores que murieron pobres o/y olvidados

Hablaba el otro día con M. sobre escritores que murieron pobres y arruinados, los Van Gogh de la literatura (y que algunos después se convirtieron en célebres y con bastantes buenas ventas) pero no se nos ocurría nadie. Aunque hubo unos cuantos que o murieron pobres o con su éxito y esplendor bastante olvidado, he estado haciendo memoria y consultando mucho al querido Google. Hay más, seguro, así que casi prometo próximas entregas.

- Sandor Marai. Me encanta Sandor Marai. Sus Confesiones de un burgués son unas de las mejores memorias que jamás he leído. Me enamoré de él leyendo La mujer justa. Y ahora quiero ir volver a Budapest para hacer una ruta Sandor y volar a Kosice para ver su estatua. Marai no es un desconocido, aunque cuando se suicidó en 1989 nadie se acordaba de él. Es el primer escritor de la lista de olvidados y no vendidos a su muerte. Marai había sido un gran éxito en la Europa de Entreguerras, uno de los escritores más traducidos de la época. Pero cuando Hungría se convirtió en un país comunista fue tachado de escritor burgués y tuvo que exiliarse. Fue dando tumbos por el mundo con su esposa Lola y hacía crónicas para la radio. Pero sus libros no eran editados y dejó de leerse su obra. Su mujer se murió de cáncer a mediados de los 80 y eso lo hizo terriblemente desgraciado. Se pegó un tiro en San Diego, Estados Unidos. En los 90 un traductor encontró su nombre en una especie de índice de escritores olvidados… y voilà! Marai recuperado y reconvertido en best seller.

-Galdós. No sólo había sido uno de los escritores más importantes del siglo XIX; estuvieron a punto incluso de darle el Nobel de Literatura. Cuando murió nadie se acordaba de que seguía vivo, estaba ciego y tenía bastantes deudas. Murió en 1920. Copio un testimonio de Ramón Pérez de Ayala, que recoge la Wikipedia. “En sus apuros perennes acudía, como tantas otras víctimas, al usurero. Era cliente y vaca lechera de todos los usureros y usureras matritenses, a quienes, como se supone, había estudiado y cabalmente conocía en la propia salsa y medio típico, con todas sus tretas y sórdida voracidad“.

-Sofía Casanova. Totalmente olvidada y jamás recordada, aunque existe una biografía completísima sobre ella, fue una de las primeras corresponsales españolas. Es protagonista de una vida increíblemente novelesca. Se casó con un filósofo polaco Vicente Lutoslaswki, con el que no fue nada feliz (él soñaba con ser el padre del héroe que liberase a Polonia del yugo opresor de los tres imperios en los que estaba dividida… pero sólo tuvieron hijas) y con el que se fue a vivir a Polonia. Hablaba polaco y ruso y fue poetisa antes de casarse. Cuando su matrimonio no daba mucho más de sí decidió recuperar sus veleidades literarias. Se convirtió en escritora y, a fuerza de los hechos, en corresponsal de guerra de ABC, mandado crónicas de la Primera Guerra Mundial y de la Revolución Rusa, que vivió en San Petersburgo. Tras la Segunda Guerra Mundial se quedó atrapada en la Polonia comunista, aunque ya había sido olvidadísima. Parece que hay un movimiento de recuperación (además de al menos un instituto bautizado con su nombre)

-Ramón Pérez de Ayala. Tengo muchísimas ganas de leer dos obras de Pérez de Ayala desde que en clase de Literatura española del siglo XX el profesor hablase con pasión de ellas, Luna de miel, luna de hiel y Los trabajos de Urbano y Simona, que satiriza la educación sexual y amorosa de principios de siglo. Pérez de Ayala no es tan desconocido… aparece en los libros de Lengua de Bachillerato, aunque es uno de sus autores oscuros que quedan eclipsados por el peso de otros compañeros de generación literaria. Fue poeta modernista y el autor de AMDG, el libro que aparece en los libros de lengua y que critica la educación en los colegios jesuitas. Muy conocido y polémico en su época. Ahora lo es muy poco. La Wikipedia me ha dado la clave de porqué: fue uno de los escritores importantes de la República. Se exilió durante la Guerra Civil, aunque después intentó congraciarse con los franquistas. Sus libros, si podéis leer sus argumentos lo entenderéis, estaban prohibidos y dejaron de editarse, claro está. Murió en el 62. Escribía sobre literatura en ABC.

-Antonio Machado. No es un desconocido, aunque su muerte fue muy miserable. Machado se vio arrastrado a Francia en el 39, mientras en España estaba a punto de acabar la Guerra Civil. Fue uno de tantos refugiados españoles en el sur de Francia, donde murió al poco de llegar y fue enterrado sin pena ni gloria en el cementerio de la ciudad.

3 comentarios

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3 Respuestas a Escritores que murieron pobres o/y olvidados

  1. “El último encuentro” de Sandor Marai es para leer y releer, parece mentira que autores tan buenos pudieran ser olvidados temporalmente y sobre todo por cuestiones políticas, pero bueno como dice la canción “that’s life”

    • Hola Lourdes! El último encuentro aún lo tengo por leer (mi lista de lecturas pendientes es muy larga!!) pero La mujer justa y Confesiones de un burgués me habían gustado tanto que ya por sólo por ellos debería entrar en mi lista de escritores favoritos. He visto que han lanzado una versión teatral de La mujer justa. Habrá que verla!

  2. Pues ponle el primero de la lista, si te gustaron los otros éste te va a encantar.

    Sí he visto que anuncian la obra en el metro, si tiene buenas críticas voy a verla.

    Un saludo!!

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